Mi nombre es Cristina, la “abuela postiza” de todos los estudiantes de este programa y la Guardiana de las Casas.

La educación es mi pasión, enseño desde los 18 años y si miro hacia atrás, no imagino mi vida de otro modo.

Amo viajar, leer, estudiar inglés y jugar juegos de aventura en mi computadora. Vivo en el campo, rodeada de naturaleza y tranquilidad.

Estudié el Magisterio en Buenos Aires, y a lo largo de los años me especialicé en cuanto curso o programa de capacitación caía en mis manos.

Mi pasión es el lenguaje español; pasé los últimos 15 años de mi carrera docente impartiendo esa materia a adolescentes. Mi forma de enseñar es crear un profunda conexión con ellos, y a partir del vínculo, embarcarnos en proyectos de todo tipo, aprendiendo, compartiendo y enriqueciéndonos mutuamente.

Como Guardiana de las Casas, mi misión es retarlos permanentemente a explotar todo su potencial, aprendiendo a detectar sus fortalezas y poniéndolas al servicio del equipo, así como también reconocer y valorar las fortalezas de los demás.

También es mi misión cuidar que cada estudiante se sienta cómodo y motivado, y su paso por el Programa de ALAS sea una experiencia inolvidable.