Yo soy Julie Real, instructora de idiomas certificada en: 

DALF (Diplôme Approfondi de Langue Française)

CPE The Cambridge English: Proficiency qualification (Certificate of Proficiency in English)

CELI (Certificato di Lingua Italiana)

CELPE (Certificado de Proficiência em Língua Portuguesa para Estrangeiros) 

Pero mi logro más importante es ser mama de un niño mágico que motiva mi mundo desde hace 11 años.

Decidí cambiar el rumbo de su educación cuando empecé a enseñar idiomas. Descubrí que de manera cotidiana la mayoría de las personas no entendían ni una palabra de lo que les decía, y resultaba complicadísimo verbalizar una frase… ¡sobre nada! Esto sucedía una y otra vez, y poco a poco empecé a entender que en general a los estudiantes se les enseña a escribir el idioma, pero no a hablarlo. Pronto decidí que, si iba a ser una buena maestra e inspirar a mis alumnos y a marcar una diferencia real con mi trabajo, sería lo primero que debía cambiar.

También descubrí que muchos de los niños, adolescentes y adultos odiaban principalmente el inglés. Era su peor asignatura en la escuela, la que les parecía más aburrida y en la que obtenían sus notas más bajas. Algunos de mis alumnos más jóvenes estaban totalmente desmotivados. Si tenía la esperanza de poder ayudarles, debía cambiar esto también.

Así que me puse a desarrollar un método de enseñanza de idiomas que permita alcanzar estos dos objetivos principales: 

– Hablar de manera natural. 

– Disfrutar del proceso de aprendizaje. 

Dicen que la práctica hace al maestro, por lo que siempre le doy mayor importancia a la conversación: hablamos, nos reímos, debatimos, competimos, actuamos, diseñamos presentaciones, horneamos pasteles, decoramos árboles de Navidad, cantamos (a menudo desafinando), pero siempre en el idioma a aprender.

No hay libros de texto, no hay ejercicios escritos, no hay recitales de las conjugaciones verbales o la gramática.

Aflorando las emociones positivas para fijar conocimientos, mi objetivo se centra en lo que más motiva a ese grupo particular de estudiantes. Dirigiéndolos de maneras divertidas y llenas de vitalidad para que cada estudiante (pequeño o grande) se sienta inspirado, relajado y plenamente motivado para entrar en el mundo fascinante de los idiomas.